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La forma correcta de convertirte en su amigo.

Trucos para ligarEste artículo puede llevar a confusión, no se explica en él como llegar a hacerte amigo, recuerda que eso puede tener consecuencias catastróficas, sino como hacerle creer que eres alguien en quien confía.
 
Se trata de una importante técnica que construye comodidad que llamo la “Técnica del chico que se hace amigo”. Para resumir, hay algo que puedes hacer que generalmente sólo lo hace el novio de una mujer.
Si lo haces también, es una manera de estar bajo el radar de la mujer y hacer que se sienta lo suficientemente cómoda contigo de manera de que esté receptiva al sexo sin hacerte esperar.
 
Recuerda, para que una mujer normal acceda a tener relaciones con un hombre, tiene que sentirse cómoda. No basta con que se sienta atraída.
 
Digamos que quedas con una chica a las 5 de la tarde. Los dos os lleváis bien, tenéis una excelente conversación y hay muy buen rollo entre los dos. Ella se ríe. Está interesada. La encantas contándole historias fascinantes acerca de tu vida. Los dos tenéis una buena relación de afinidad.
 
Alrededor de las 7 y media, te da hambre y la invitas a ir a buscar algo para comer. La cena sale bien también. Termina la cena. ¿Ahora qué?
 
Aproximadamente en este momento, muchos hombres se confunden sobre cómo hacer avanzar la interacción. Claramente, el objetivo es acostarse, pero el mapa de ruta suele ser bastante confuso.
 
Generalmente la noche termina con la mujer diciendo algo como: “Me lo he pasado genial contigo. Llámame otro día. ¡Adiós!”
 
Con frecuencia, la necesidad de comodidad es la razón por la que a las mujeres les gusta hacer esperar a los hombres antes del sexo. Con suerte, quizá sea sólo tres citas, pero con muchas mujeres, puede tocar esperar durante meses.
 
Afortunadamente, hay una manera de saltarse esa barrera. La llamo, la “Técnica del chico que se hace amigo”.
 
Si observas a las parejas que están en relaciones cercanas, notarás un fenómeno interesante. El hombre y la mujer están extremadamente cómodos tocándose uno al otro, tanto que con frecuencia harán cosas aparentemente asquerosas como quitarse las legañas de los ojos uno al otro.
 
Es un comportamiento que sólo realiza la gente que está completamente cómoda con el otro. Ciertamente, cuando estás en una relación en la que puedes sacarle las legañas de los ojos a una mujer, hace rato pasaste el punto donde los dos están cómodos teniendo relaciones sexuales.
 
¿Me sigues? Puedes utilizar esto como un arma psicológica para hacer que la mujer se sienta más cómoda alrededor tuyo.
 
A mitad de la conversación, dile que se que se quede quieta y cierre los ojos. Simula que hay una legaña en su ojo, y hazle creer que se la acabas de quitar.
 
Más tarde, cuando los dos hayáis terminado de comer y salgáis del restaurante, dile nuevamente que se quede quieta. Con tu dedo, quítale un pedacito de comida imaginario de su labio inferior.
 
El resultado neto de la “Técnica del chico que se hace amigo” es atómico. Primero, subcomunica que los dos estáis muy cómodos con el otro.
 
Segundo, implica que toques su rostro, acercando sus cabezas y progresando hacia una sesión de besos y caricias.
 
Tercero, en el caso de que toques su labio inferior, estás de hecho tocando una zona erógena. Correcto, el labio inferior de una mujer tiene una alta concentración de terminaciones nerviosas. El estimular su labio inferior hace que su cuerpo libere hormonas sexuales.
 

Haz de la “Técnica del chico que se hace amigo” una parte de tu arsenal para las citas, y tendrás más éxito que nunca antes. Quizá estés teniendo sexo en pocas horas en vez de tener que esperar meses.

John Alexander.

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