Vídeos porno, videochat erótico y otros vicios de Internet.

La vida es una peli porno: Intercambio de parejas.

Siempre que vemos una película porno, nos da por pensar que los guiones son muy poco creíbles porque se dan situaciones que en la vida real no suceden. A pesar de esto, a veces pasa, que nos encontramos con situaciones que parecen sacadas de una peli porno, que si las contamos parece que las ha escrito un guionista de mente calenturienta, pero esas cosas suceden y hay que disfrutarlas y sobre todo, contarlas.

Como no todo en la vida es Cibersexo y Videochat, a veces salgo de casa a ver lo que puede ofrecerme el mundo real, así que hoy quiero empezar una serie de relatos donde contar situaciones que he vivido en las que me he sentido como un auténtico actor porno, porque hay ocasiones en que la vida, es una peli porno.

En cierta ocasión, con motivo de una boda me desplacé con un colega a una ciudad de la costa. Todos sabemos, que las tías, cuando están en una ciudad donde nadie las conoce, y con ganas de fiesta, relajan sus normas morales; beben más, y están más abiertas a las proposiciones sexuales de desconocidos. Es muy habitual encontrar grupos de chicas así en verano en los lugares de playa. Mi amigo y yo, conocedores de este factor, decidimos usarlo a nuestro favor para hacer un poco el sucio.

Conocimos a un par de chicas en un bar y tras la correspondiente negociación, nos fuimos los cuatro en un taxi al hotel en el que estábamos alojados. Por el camino, entre risas, comentamos que a mitad de noche cambiaríamos. Ellas se rieron tomándoselo a broma, pero mi colega y yo nos miramos con complicidad y sabíamos que sería un buen colofón a una noche de desenfreno.

Una vez en la habitación, “mi chica”, resultó ser una buena amante; sumisa, complaciente y apasionada. Tras un par de asaltos, decidí que había llegado el momento de tantear el terreno y le propuse el intercambio. No tuve que insistir mucho para que aceptase. Llamé a la habitación de mi colega y le dije que yo tenía las negociaciones muy avanzadas; él que aún no había sacado el tema, me dijo que me llamaba en un momento, y antes de colgar añadió: Eres un sucio.

A los tres minutos, sonó el teléfono y al descolgar oí una sola frase: te la mando para allí.

Yo le dije a la chica que hasta ese momento estaba compartiendo cama conmigo que tenía que irse a la otra habitación, así que un rato después, llamaban a mi puerta, y al abrir me encontré con la otra chica que a modo de saludo solamente dijo “estáis fatal”, y se desnudó.

En definitiva, fue una gran noche y aunque han pasado algunos años, mi amigo y yo aún la recordamos como una de nuestras hazañas sexuales más sonadas.

¿Qué te ha parecido? Deja aquí tu comentario:

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

CERRAR