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Supera el miedo a hablar con mujeres guapas.

Trucos para ligarDe pie en la sección de revistas hojeando el Cosmopolitan, tiene la cara más hermosa que hayas visto. Su cabello es castaño y sedoso. Su piel se ve tan radiante y tan increíblemente suave. Serías el puto amo si te la ligases.
 
El miedo se apodera de ti.
 
Sabes que aunque le echases un par, y fueses por ella, no sabrías qué decir. Te sientes tan nervioso y torpe que hasta tú mismo te rechazarías. Así que ni te acercas.
 
¿Te resulta familiar esta situación? Si es así, sigue leyendo.
Lo primero que tienes que darte cuenta es que todos los tíos sentimos ansiedad respecto a acercarnos a las mujeres. Incluso yo, que estoy escribiendo esto.
 
Pero lo que puede marcar la diferencia entre tú y el resto de hombres es: cómo te enfrentas al miedo. Puede sonar a tópico, pero es así.
 
La mayoría de los tíos dejan que el miedo les impida avanzar, no sólo con las chicas, sino también con otras cosas en la vida como  su carrera profesional, lo que es la razón principal por la que, la mayoría de las personas nunca encontrarán el éxito que desean, pero eso es un tema que se trata en otros libros.
 
Primero, mira de dónde proviene el miedo. El problema está dentro de ti. No es de las mujeres.
 
Si piensas en el rechazo, es porque te acercas esperando conseguir algún resultado; normalmente acostarte con ella.
 
En lugar de eso, intenta acércate sin tener expectativa alguna, sin objetivos.
 
Te contaré un secreto sobre mí: yo era bastante tímido, tengo cierta tendencia a la introversión.
 
Entonces, para superar mi timidez, me forzaba a charlar con todos, no importa quiénes fuesen… tías buenas, chicas feas, mujeres gordas, abuelitas, hombres, niños, gente que paseaba perros…
 
Hablaba sobre cualquier cosa con ellos, nada que ver con intentar ligar.
 
El resultado neto de todo eso fue que me hice realmente bueno en acercarme a la gente.
 
Después de eso, cometí un error. Me dije a mí mismo, “Como soy tan bueno en acercarme a la gente y me he convertido en una persona extrovertida, ¿por qué estoy aquí desperdiciando mi tiempo hablando con gente que no son tías cachondas?”
 
Entonces, limité la gente con la que hablaba… y mi ansiedad por hablar con mujeres al azar se apoderó de mí una vez más. Era como si nunca hubiese tenido toda esa práctica hablando con extraños.
 
En ese punto, me di cuenta de que era porque me sentía dependiente del resultado. Debido a que tenía pensamientos en mi mente como “Voy a intentar acostarme con esta chica”, antes de siquiera haber abierto la boca para decir “hola”, fallaba y me estrellaba.
 
Esto es algo que tienes que intentar. Cada vez que salgas, habla con tres personas, pero sólo para practicar. No lo hagas por ligar.
 
Como es sólo para practicar, no te limites a hablar sólo con chicas que sean tu objetivo. En general, he notado que los mayores (tanto hombres como mujeres) y las mujeres gordas entran más fácilmente en una conversación.
 
Si te sirve de ayuda, establece un límite de tiempo para estas prácticas, como que hablarás con la persona durante 30 segundos y luego dejarás la conversación. Pon alguna excusa como: “Bueno, he quedado, un placer hablar contigo”. Y luego te alejas caminando sin darle mucha importancia. Esto es algo similar al calentamiento que hacen los deportistas antes de competir.
 
Una vez que hayas realizado tus prácticas y sientas que hayas entrado en calor, entonces puedes charlar amistosamente de trivialidades con tías buenas, pero, insisto, hazlo sin tener ningún tipo de resultado relacionado con el sexo en mente. Por ejemplo, si te encuentras con una mujer en un pasillo, simplemente dile, “Perdona, necesito una opinión femenina”. Luego pregúntale acerca de algo sobre lo que realmente quieras una opinión femenina.
 
Recuerda: no tengas un objetivo en mente, así, no importa si la mujer te responde de mala manera.
 
De hecho, cuando llegas a un punto en que has “entrado” a un montón de mujeres, te darás cuenta de que finalmente las respuestas groseras de su parte no significan nada. Tendrás una actitud de: “Qué poco original, me lo han dicho un montón de chicas antes que tú”
 
Me han rechazado de mil maneras, alguna realmente terribles. Una vez, una chica me gritó “¡Vete!” antes de que ni siquiera pudiera decir “Hola”.
 
Otra vez pensé que fue divertido cuando me acerqué a un dos chicas, sólo para practicar, y en cuanto les dije “hola”, se giraron a la vez, como si lo tuvieran ensayado.
 
Ahora, simplemente me acuerdo de todo eso y me río.
 
A lo que me refiero es que cuanto más te acerques, más lograrás un nivel en el que notarás que la mayoría de la gente reacciona de las mismas predecibles maneras. Te aburrirá en vez de causarte ansiedad.
 
Para ponernos un poco más psicológicos, realmente no existe algo tal como  “estar nervioso”. No te “pones nervioso”, como si fuese algún tipo de virus de la gripe que invade tu cuerpo.
 
Todos los sentimientos de nerviosismo vienen de adentro. Tienes una serie cierta de procesos de pensamiento que atraviesas. Te dices cosas a ti mismo. Cuando piensas cosas como “Me rechazaría a mí mismo”, ¡te preparas para el fracaso!. Te imaginas a las mujeres rechazándote. Sientes el cuerpo tenso. Y así sucesivamente.
 
Entonces lo que puedes hacer para romper con esto es identificarlo por lo que es.
 
Nota tus pensamientos negativos y cámbialos. En vez de pensar “Oh, Dios, esta mujer me va a tratar como una mierda porque no voy a saber que decir” piensa “Le estoy echando un par para acercarme, si me rechaza, significa que la puedo tachar de la lista de candidatas a mujer de mi vida”.
 
Nota dónde sientes tensión en el cuerpo, y luego deja que tus músculos se relajen en esas áreas. En cuanto a mí, yo siento tensión en la mandíbula y cara cuando estoy nervioso. Entonces cuando relajo la mandíbula y músculos faciales, alivia mucho mi tensión.
 
Lo resumiré para ti concluyendo con este consejo:
 
1) Sé social por el mero hecho de ser social. Nada más.
 
2) Recuerda que la única manera de sobreponerte a tu miedo es hacer lo que temes. Cuanto más lo hagas, más fácil se pondrá, porque tu actitud acerca de las experiencias se convertirán en “Lo he hecho un montón de veces, es pan comido”.
 
3) Reconoce tus malos pensamientos y fuérzate a reemplazarlos por buenos pensamientos.
 
4) Alivia la tensión física que tienes en el cuerpo cuando te sientas nervioso.
 
John Alexander.

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